Fundé Rush Studio en 2024, tras ver cómo una empresa en la que trabajaba se topaba con el mismo muro con el que yo me había encontrado una y otra vez.
Habíamos dejado de usar agencias de traducción — sencillamente eran demasiado caras — y pasamos a una plataforma de traducción automática. Ahorraba dinero, pero creó un nuevo problema: no encontrábamos ni una sola plataforma que pudiera traducir correctamente nuestros archivos IDML.
Eso rompía todo el flujo de trabajo. Los archivos salían de una forma y volvían de otra. El formato que nuestros diseñadores habían configurado con cuidado desaparecía, y alguien tenía que rehacerlo a mano, cada vez.
Así que decidí crear mi propia plataforma — una que fuera transparente, fácil de usar y que respetara los archivos con los que los equipos realmente trabajan. Algo que mejorara el flujo de trabajo en conjunto en lugar de añadirle pasos.
El objetivo era sencillo: ahorrar a los equipos una enorme cantidad de tiempo y dinero, sin pedirles que renuncien al control o a la calidad. La traducción debería ser un flujo de trabajo que se aparte de tu camino, no otra herramienta contra la que luchar.
Rush Studio todavía está en sus inicios, y sigue moldeándose gracias a las personas que lo prueban. Si eso suena como una herramienta que te ha faltado — ven a ayudarnos a construirla.